Sin recetas magicas
El amor puede ser el sentimiento mas placentero y bello, pero tambien se puede transformar en pesadilla cuando buscamos enamorar alguien que no se deja conquistar facilmente por nosotros. Perder la batalla sin lograr enamorar al otro puede en algunos casos incluso llevarnos a la depresion, en el caso de personas mas emocionales.
La conquista: regimen de guerra
Sabiendo lo que se nos va en ello, es importante que nos tomemos muy en serio este asunto de enamorar a nuestro amante ideal. Por un lado, es esencial que determinemos si realmente estamos enamorados. Las maripositas en la boca del estomago no bastan. Por ejemplo, si sentimos que queremos enamorar a alguien que de entrada ya era completamente inalcanzable, es posible que nos estemos auto-saboteando la posibilidad de encontrar el amor. Desde ya, por supuesto que para que nuestras estrategias funcionen, no debemos serle totalmente indiferentes a la otra persona.
Cuando sabemos que, efectivamente, lo que sentimos es amor, sin ninguna duda, ya estamos listos para atacar. Nuestra estrategia se basara en mostrar sutilmente a la persona a la que deseamos enamorar que somos perfectos el uno para el otro. Un punto de exageracion seria escuchar su consulta con un psicologo, y luego pretender que nos gusta exactamente todo lo mismo, como en una pelicula de Woody Allen. Pero hay niveles un poco mas adecuados, y formas realmente sutiles de enamorar.
La estrategia invisible
Demas esta decirlo, nadie se va a enamorar de nosotros si no nos ve nunca, asi que, primero lo primero, tenemos que propiciar situaciones donde se de el encuentro. Por ejemplo, anotarnos en el mismo gimnasio, proponer programas que tengan que ver con gustos y preferencias en comun, etc, frecuentar mas un cierto circulo de amigos, etc.
Cuando ya estemos dentro, vendra lo mas dificil, y es que, a la hora de enamorar, siempre debemos tener un ojo en el objetivo y el otro en nuestra tranquilidad mental. Es asi que deberemos transitar la fina linea que separa el ponerse en evidencia sin mas y el ocultar por completo nuestro sentimiento. Y es que, para enamorar, hay que dar a entender inequivocamente que la persona nos interesa, pero, sin embargo, dejando una ventana abierta de duda, por la que podremos escapar ilesos, si es que la cosa no funciona.
¡Adelante, valiente!
Aunque suena complicado, enamorar tambien es un arte que no esta precisamente reservado a los timidos. Se trata un poco tambien de ir hacia delante y demostrarle a la otra persona todo lo que seriamos capaces de hacer por ella. En suma, cuando uno experimenta el sentimiento, tampoco tiene ninguna alternativa, es enamorar o enamorar, siempre que nuestro objetivo sea alcanzar la felicidad. Mientras estamos en ello, no viene mal ponerle un poco de estrategia, ¿no? ¡A enamorar se a dicho!